Bereshit 21:1 – La obra de יהוה en Sarah

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BERESHIT 21:1 – LA OBRA DE יהוה EN SARAH

La esposa de Ab’Raham/Abraham era estéril y tenía la menopausia, pero en Bereshit 21:1 se narra la obra de יהוה en Sarah. Y fue gracias a esta obra que Sarah tuvo un hijo.


Bereshit/Génesis 21:1 – Y יהוה tuvo en cuenta a Sarah según lo dicho, y יהוה hizo a Sarah según la palabra.


יהוה TUVO EN CUENTA A SARAH

La expresión “tuvo en cuenta”, una sola palabra en hebreo (פקד), también se puede verter por “cuidó”, “tomó nota” o “visitó”, entre otras posibilidades tanto positivas como negativas. Pues, la polisemia del verbo hebreo contempla todas estas acepciones, y no son excluyentes. Más bien, amplían la idea de lo que el Eterno hizo en esta ocasión, mostrándonos la obra de יהוה en Sarah, y convirtiéndose así en un ejemplo concreto del cuidado que Él tiene sobre todos sus escogidos.

Algo bien sabido por Yosef/José, quien por la fe, al morir, mencionó la salida de los hijos de Yishra’El/Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos (Hebreos 11:22). Pues, tenía la absoluta certeza que יהוה tendría en cuenta, o visitaría, a su pueblo (פקד יפקד, en hebreo se usa la forma enfática, que bien podría traducirse por: “visitaros, os visitará”. Bereshit/Génesis 50:24-25). Y esa misma confianza la podemos tener nosotros hoy, ya que Él también prometió visitarnos cuando, por medio del profeta, dijo:


YHVH Sebaot visitará (o tendrá en cuenta) a su rebaño, la casa de Judá, y hará de ella su corcel real en el combate. De ella saldrá la piedra angular, (…) haré aguerrida a la casa de Judá, daré la victoria a la casa de José, los haré regresar, pues les tengo compasión, y serán como si no los hubiera rechazado, por cuanto Yo soy YHVH su Dios, y los escucharé. Silbaré para reunirlos, porque los habré redimido, y se multiplicarán como antes. (Zekar’Yah/Zacarías 10:3-4, 6, 8, BTX3. Énfasis añadido).


Así que, del mismo modo que la visita de יהוה a nuestro pueblo traerá multiplicación en la tierra prometida, así también la visita de יהוה a Sarah trajo su multiplicación. Pues, Él había prometido que ella llegaría a ser madre de naciones (Bereshit/Génesis 17:16), y es parte de la obra de יהוה en Sarah.

LA OBRA DE יהוה EN SARAH FUE UN MILAGRO

Otra posible traducción, en lugar de “a Sarah”, sería “para Sarah”. Ya que, la preposición hebrea lamed (לשרה) permite ambas traducciones, y no son excluyentes. Así que, veamos el sentido que tendría el texto según cada una de estas acepciones.

Primero, “יהוה hizo a Sarah” daría a entender que el Eterno la hizo físicamente hablando. Pues, a estas alturas, con noventa años de edad, Sarah ya estaba en la menopausia, el fin de la menstruación (Bereshit/Génesis 18:11). Y, además, como sabemos desde Bereshit/Génesis 11:30, era estéril, con lo cual existía alguna disfunción en su aparato reproductor, o incluso, es probable que, tal y como señala el comentarista judío Rashi, no tuviera útero, una ausencia conocida con el nombre de agenesia Mülleriana o Síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser.

Luego, bajo este prisma, Sarah se torna un símbolo de lo que יהוה hizo en la creación y de lo que hará en la redención. Ya que, en un sentido, Sarah fue una nueva creación, hecho que alude al relato del primer capítulo de Bereshit/Génesis, donde una tierra desolada y vacía pasó a albergar vida. Y, en otro sentido más concreto, Sarah fue una nueva criatura, recordándonos así a las palabras del apóstol Pablo cuando dijo:


De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17, RV1960).


Algo que es una realidad a la luz del nuevo pacto que el Eterno estableció con nuestro pueblo. Pues, así como el útero muerto de Sarah fue cambiado por un útero funcional, también es necesario que nuestro corazón de piedra sea cambiado por un corazón de carne, un corazón que pueda obedecer la Torah, la instrucción de יהוה para nuestro bien (Yehezq’El/Ezequiel 11:19; 36:26).

Y segundo, “יהוה hizo para Sarah”, nos hablaría de que el Santo, bendito sea, hizo algo para ella. Ya que, todo este acontecimiento fue un regalo de lo alto. Pues, le concedió el don de la fecundidad y la maternidad, y al hacerlo le estaba dando su papel como protagonista dentro de la sociedad de aquel entonces, y sobretodo, dentro del pacto y del pueblo de Yishra’El/Israel, como madre de la simiente prometida.

De igual modo, el nuevo nacimiento también es un acto de gracia de nuestro Padre. Él cumple lo prometido, no porque nosotros hayamos permanecidos fieles, sino por amor a su nombre (Yesha’Yah/Isaías 48:9-11).

En resumen, y volviendo al texto que nos ocupa, la preposición presente en la frase “יהוה hizo a Sarah”, se puede traducir directamente así. Puesto que, la creó, o mejor dicho, la recreó físicamente hablando. Y también se puede entender como “יהוה hizo algo para Sarah”. Ya que, la maternidad fue un regalo otorgado en virtud de la gracia divina.

LA OBRA DE יהוה EN SARAH CUBRIÓ SU VERGÜENZA

Es interesante notar que las palabras “יהוה hizo”, o según el orden en hebreo ויעש יהוה, se repiten en Bereshit/Génesis 3:21, tal y como podemos ver a continuación, cuando dice que “hizo יהוה Elohim para el Adam y su varona túnicas de pieles”.

Bereshit/Génesis 3:21

ויעש יהוה אלהים לאדם ולאשתו כתנות עור וילבשם׃

Bereshit/Génesis 21:1

ויהוה פקד את שרה כאשר אמר ויעש יהוה לשרה כאשר דבר׃

Estas son las dos únicas ocasiones, en todo el libro de Bereshit/Génesis, en las que aparece la expresión “hizo יהוה”. Así que, de algún modo, ambos episodios guardan relación, mostrando que igual que יהוה actuó en favor del primer matrimonio al hacer túnicas de pieles y vestirles, también actuó en favor de este otro matrimonio, Ab’Raham/Abraham y Sarah, al concederles el hijo prometido. Muestra de ello son las siguientes dos similitudes.

Por un lado, tanto en un caso como en otro, יהוה cubrió una vergüenza. En Adam/Adán y Havah/Eva fue la vergüenza de su desnudez, mientras que en Sarah la de su esterilidad. Y por otro, en ambos casos también, la sangre está presente de forma implícita. En Adam/Adán y Havah/Eva fue la de los animales que tuvieron que morir para tomar sus pieles, y en Sarah la de la menstruación que tuvo que volver para posibilitar la ovulación, y luego, la concepción.

Quizá, apuntando de algún modo, a la idea que surgirá posteriormente, durante el gobierno de Mosheh/Moisés, de que el Dios de Yishra’El/Israel hace remisión con derramamiento de sangre (Hebreos 9:22). Ya que, ni siquiera el primer pacto fue instituido sin sangre (Hebreos 9:18) y según la ley, casi todo es purificado con sangre (Hebreos 9:22). Y así también, el segundo pacto fue instituido con la sangre, la de Yehoshúa/Jesús el Mesías (Lucas 22:20; Hebreos 12:24), y con ella se cubrió, además de nuestra vergüenza, nuestro pecado. Gracias sean dadas a nuestro Dios y Padre por proveerse de Cordero y ofrecerlo en nuestro lugar.

Bienvenido al origen.

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