Bereshit 2:5-11 (2:8-14) – El huerto, un lugar santo

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BERESHIT 2:5-11 (2:8-14)
EL HUERTO, UN LUGAR SANTO


Bereshit 2:5-11 (2:8-14) – Y יהוה Elohim plantó un huerto en Eden, en el este; y cuando hubo moldeado al hombre, lo puso allí. Y יהוה Elohim hizo brotar del terreno todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; y el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento bueno y malo. Y de Eden salía un río para regar el huerto, y de allí se dividía y era para cuatro cabezas. El nombre del uno: Pishón; él recorre toda la tierra de Havilah, donde hay oro; y el oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y piedra de ónice. Y el nombre del segundo río es Guihón; él es el que recorre toda la tierra de Kush. Y el nombre del tercer río es Hiddéquel; él es el que anda al este de Asur. Y el cuarto río es el Perat.


La primera razón para aceptar que el huerto es un símbolo que representa la casa de יהוה, es porque el huerto es un lugar santo, o un santuario. Esto lo sabemos por el significado que la palabra huerto tiene en hebreo.

En hebreo la palabra que se ha traducido por huerto es gan. Y aunque huerto es una buena traducción, como también lo es jardín o paraíso, el significado más literal de la palabra gan es la de un lugar cercado.

GAN – H1588
גן
Jardín (como cercado).
Puede traducirse por: jardín, huerto, paraíso.

De hecho, en español un paraíso es precisamente eso, un lugar cercado,[1] algo que coincide completamente con gan, y aún más con su raíz, ganán.

GANÁN – H1598
גנן
Raíz primaria; cercar, i.e. (generalmente) proteger.
También puede traducirse por: amparar.

Así que lo que יהוה plantó fue un lugar cercado y protegido. Ahora bien, un paraíso es también un lugar santo. Veámoslo con un ejemplo muy sencillo: Imaginemos un viñedo lleno viñas, e imaginemos que, de entre todas las viñas, el dueño ha escogido una, y le ha puesto una cerca a su alrededor. ¿Qué es lo que acaba de hacer el dueño? Según las definiciones que estamos considerando, el dueño acaba de plantar un huerto, un paraíso, un lugar cercado. Y lo qué consigue con esa cerca es, por un lado proteger a esa viña, pero por otro lado, al mismo tiempo que la protege, también la está separando de todas las demás viñas. Y las Escrituras llaman a eso santificar.

De modo que, cuando יהוה Elohim plantó un huerto, un lugar cercado, lo que hizo fue santificar ese lugar. Y un lugar santificado es un lugar santo o santuario. Por tanto, vemos como efectivamente el huerto es un lugar santo.

Además יהוה lo plantó en un lugar delicioso, y lo llenó de delicias. Esto lo sabemos por el significado en hebreo de la palabra Eden. Pues Eden, además de ser el nombre de la región donde estaba el huerto, tiene el siguiente significado.

EDEN – H5730
גנן
Placer.
También puede traducirse por: deleite, delicadeza, delicia.[2]

De manera que, etimológicamente, el huerto de Eden es el jardín de las delicias.[3] Y lo es, como acabo de decir, por dos razones: Porque יהוה lo plantó en un lugar delicioso, y porque hizo crecer todo árbol delicioso a la vista (Bereshit 2:6 [2:9]). Algo que concuerda con las palabras del salmista cuando dijo:


“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.” (Tehillim/Salmos 16:11).


¿Y qué es una delicia? Una delicia es un placer muy intenso del alma. Así que, el huerto de Eden, es un lugar donde se experimentan los placeres más intensos. Pues como también dijo el salmista:


“Oh alma mía, dijiste a יהוה: Tú eres mi Adonai; no hay para mí bien fuera de ti.” (Tehillim/Salmos 16:2).


Y es que fuera de יהוה el hombre no encontrará satisfacción, y si acaso encuentra alguna, no será más que una satisfacción efímera que lo mantendrá engañado para no buscar la verdadera delicia que es el mismo santuario de nuestro Adonai. Es por eso que la redención última del pueblo de יהוה es un regreso al huerto de Eden, el paraíso de Dios, la santa ciudad, la nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:1-22:5).

Bienvenido al origen.


[1] Paraíso: Del lat. “paradisus”, este del gr. “parádeisos”, y este del avéstico “pairidaeza”, cercado circular, aplicado a los jardines reales (RAE). en la Septuaginta, la traducción del Tanak al griego, la palabra gan fue traducida por parádeisos/paraíso. De manera que en el libro de Apocalipsis o Revelación al huerto de Eden se le llama “el paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:7).

[2] Es digno de notar también que la raíz de la palabra Eden es la palabra adán y que tiene relación con el nombre del primer Hombre.

[3] Sin duda, jardín de las delicias sugiere unas imágenes muy distintas a las que puede sugerir el huerto de Eden, aun cuando estamos usando las mismas palabras.

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