Bereshit 7:17-24 – El diluvio, una endecha profética

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BERESHIT 7:17-24
EL DILUVIO, UNA ENDECHA PROFÉTICA


Bereshit 7:17-24 – Y las aguas aumentaron y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra. Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra, y el arca anduvo sobre la faz de las aguas. Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia, y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos. Y las aguas prevalecieron quince codos más arriba, y los montes fueron cubiertos. Y toda carne que se mueve sobre la tierra, el ave, los cuadrúpedos, todo el enjambre que bulle sobre la tierra, y toda la humanidad, todo lo que vive, expiró. Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en lo seco murió. Y toda existencia que había sobre la faz del terreno fue borrada, desde el hombre hasta el cuadrúpedo, hasta el reptante y hasta el ave de los Cielos, fueron borrados de la tierra, y sólo quedó Nóah y los que estaban con él en el arca. Y las aguas prevalecieron ciento cincuenta días sobre la tierra.


Después de leer este fragmento, vemos que hay unas ideas básicas que se repiten, aunque con ligeras variaciones, que son:

  • El aumento de las aguas (7:17, 18, 19, 20, 24).
  • El arca sobre las aguas (7:17, 18).
  • Los montes cubiertos por las aguas (7:19, 20).
  • La muerte de toda carne (7:21, 22, 23, 24).

Ahora bien, ¿qué necesidad hay de decir lo mismo varias veces? Si se hubieran usado menos palabras, el texto mantendría su sentido. Pues bien, como sabemos el Tanak no es cualquier libro, sino que está inspirado por יהוה. Por tanto, cuando una palabra, frase o idea se repite, no es fruto del azar, antes bien, יהוה ha querido que así fuese. Por tanto, las repeticiones deben captar toda nuestra atención, ya que por lo general existe alguna de estas razones para ello:

1) El mensaje es importante. Cuando queremos que algo quede bien claro, a menudo usamos este recurso: repetir, repetir y repetir, puede que hasta nos volvamos pesados de la insistencia. Y de algún modo, יהוה hace esto también. Él insiste porque lo que quiere enseñarnos es relevante, y quiere que nos quede claro.

2) El mensaje debe ser recordado. La repetición es uno de los recursos más usados para memorizar. A veces, cuando alguien nos dice algo que no queremos olvidar, nosotros mismos repetimos una y otra vez lo que nos ha dicho. Es como si a base de repetir, esa idea se va grabando en nuestras mentes. Pues יהוה hace algo similar, y todo aquello que Él quiere que recordemos, nos lo repite.

Un texto muy pertinente, que muestra estas dos razones para la repetición está en el libro de Devarim/Deuteronomio, y dice así:


“Estas palabras que te ordeno hoy, han de permanecer sobre tu corazón, y las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, andando por el camino, al acostarte, y al levantarte. Las atarás como señal sobre tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos, y las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas.” (Devarim/Deuteronomio 6:6-9, BTX4).


Cuán necesario nos es repetir, y que se nos repitan las cosas, en especial cuando se trata de la Palabra de יהוה. Sin duda, la repetición es un recurso muy útil, y más si tenemos en cuenta la tercera razón.

3) El mensaje tiene que ser interpretado. Si bien es cierto que la repetición es un recurso muy valioso, también puede ser contraproducente, concretamente cuando el oyente, o lector, no tiene especial interés o cree que ya sabe lo que vendrá, pues ve un mensaje predecible. Sin embargo, lejos de caer en esa actitud, y teniendo en cuenta los dos motivos anteriores, es precisamente en este punto cuando tenemos que seguir adelante, ya que es probable que tras la repetición exista una estructura que nos permitirá descubrir un género o figura literaria en concreto, lo cual nos ayudará a dar el tratamiento correcto al texto.[1]

LA REPETICIÓN EN EL TANAK SE DEBE A…
1. Un mensaje importante 2. Un mensaje a recordar 3. Un mensaje a interpretar

Sin lugar a dudas, estas tres razones se dan en el fragmento que nos ocupa, pero vamos a prestar especial atención a la tercera, ¿cuál es el género literario de Bereshit 7:17-24? Generalmente se ha tratado como narrativa, sin duda ese es el género predominante en el libro de Bereshit, pero ¿es posible que el género de este texto sea otro distinto? ¿Podría ser que estuviéramos ante un fragmento de poesía hebrea? Veamos si estamos en lo cierto.

Los principales rasgos de la poesía occidental son la rima y la métrica, pero la poesía hebrea tiene unas características distintas, no se fija en si los versos riman entre sí, o si miden lo mismo. El rasgo más sobresaliente de la poesía semita es el paralelismo de pensamiento. Se trata de una figura retórica que consiste en la repetición de una misma estructura gramatical. En el paralelismo de pensamiento la afirmación del primer verso de la estrofa puede repetirse, ampliarse, o contrastarse en el segundo verso, o siguientes. Las formas más comunes de paralelismo son:

  • El paralelismo sinónimo. El segundo verso repite el pensamiento del primero, pero con otras palabras, por ejemplo:

“YHVH me ha premiado conforme a mi justicia,
Me ha retribuido según la pureza de mis manos.”
(Tehillim/Salmos 18:20, BTX4).


  • El paralelismo antitético. El pensamiento del segundo verso contrasta con el pensamiento del primero, por ejemplo:

“Las zorras tienen guaridas y las aves del cielo nidos,
pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recueste la cabeza.”
(Mateo 8:20, BTX4).


  • El paralelismo sintético. El pensamiento del segundo verso y los que siguen, si los hay, explican o completan la idea del primero, por ejemplo:

“Será como árbol plantado junto a surcos de riego,
que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita,
y todo lo que hace, será prosperado.”
(Tehillim/Salmos 1:3, BTX4).


LOS TRES TIPOS DE PARALELISMO EN LA POESÍA HEBREA
1. SINÓNIMO
(Repetición)
2. ANTITÉTICO
(Oposición)
3. SINTÉTICO
(Ampliación)

Una vez conocemos la principal característica de la poesía hebrea, el paralelismo de pensamiento, veamos de qué manera aparece en nuestro texto. Para ello, lo dividiremos en dos estrofas, la primera está compuesta por los versos 17 al 20, y le hemos asignado la letra A, y la segunda contiene los versos del 21 al 24, con la letra B.

ESTRUCTURA DE LA PRIMERA ESTROFA – A
A1 – 17b Y las aguas aumentaron

A2 – y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.

A1 – 18 Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,

A2 – y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.

A1 – 19 Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,

A3 – y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.

A1 – 20 Y las aguas prevalecieron quince codos más arriba,

A3 – y los montes fueron cubiertos.

A1 – 24 Y las aguas prevalecieron ciento cincuenta días sobre la tierra.

En esta primera estrofa podemos observar lo siguiente:

Hay un paralelismo sintético (ampliación de lo dicho en el primer verso) entre las líneas impares 1, 3, 5, 7 y 9, marcadas con A1, aunque también se observa un paralelismo sinónimo (repetición) entre 3 y 5. Así que la idea principal de la primera línea, el aumento de las aguas, se repite y amplia en las siguientes líneas impares, aportando más información y dándonos un cuadro cada vez más completo de lo ocurrido.

A1 – 17b Y las aguas aumentaron
A1 – 18 Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
A1 – 19 Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
A1 – 20 Y las aguas prevalecieron quince codos más arriba,
A1 – 24 Y las aguas prevalecieron ciento cincuenta días sobre la tierra.

Luego, en las líneas pares 2 y 4, marcadas con A2, también tenemos un paralelismo sintético, donde lo dicho sobre el arca en la línea 2, se amplía en la línea 4. De modo que el arca no sólo fue elevada, sino que además anduvo sobre las aguas.

A2 – y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
A2 – y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.

También tenemos otro paralelismo sintético en las líneas pares 6 y 8, marcadas con A3, sólo que en orden inverso, de modo que en la línea 6 se da más información que en la línea 8.

A3 – y todos los montes que había bajo todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
A3 – y los montes fueron cubiertos.

Y por último, las líneas pares 2 y 4 (A2) forman un paralelismo antitético con la 6 y 8 (A3), presentándonos un contraste entre la imagen del arca elevada y andando sobre las aguas, con la de los montes cubiertos por las aguas.

A2 – y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
A2 – y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.

A3 – y todos los montes que había bajo todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
A3 – y los montes fueron cubiertos.

Bien, veamos ahora la segunda estrofa, a la que le hemos asignado la letra B.

ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA ESTROFA – B
B1 – 21 Y toda carne que se mueve sobre la tierra, el ave, los cuadrúpedos, todo el enjambre que bulle sobre la tierra, y toda la humanidad, todo lo que vive, expiró.

B1 – 22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en lo seco murió.

B1 – 23 Y toda existencia que había sobre la faz del terreno fue borrada,

B1 – desde el hombre hasta el cuadrúpedo, hasta el reptante y hasta el ave de los Cielos, fueron borrados de la tierra,

B2 – y sólo quedó Nóah y los que estaban con él en el arca.

En esta segunda estrofa nos encontramos con lo siguiente:

Las cuatro primeras líneas, marcadas con B1, forman un paralelismo sinónimo, la idea de la primera línea se repite, con distintas palabras, en las tres líneas siguientes, y así se enfatiza la muerte de toda carne, algo que יהוה había dicho que sucedería.

B1 – 21 Y toda carne que se mueve sobre la tierra, el ave, los cuadrúpedos, todo el enjambre que bulle sobre la tierra, y toda la humanidad, todo lo que vive, expiró.
B1 – 22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices todo lo que había en lo seco murió.
B1 – 23 Y toda existencia que había sobre la faz del terreno fue borrada,
B1 – desde el hombre hasta el cuadrúpedo, hasta el reptante y hasta el ave de los Cielos, fueron borrados de la tierra,

Y luego, en la línea 5 (B2), hay un paralelismo antitético con respecto a las líneas anteriores, oponiendo a la idea del exterminio, la de la supervivencia de Nóah, su familia y los animales que estaban con él en el arca. Un contraste similar al de la primera estrofa, en la que se oponen el arca y los montes.

B1 – 21 Y toda carne que se mueve sobre la tierra, el ave, los cuadrúpedos, todo el enjambre que bulle sobre la tierra, y toda la humanidad, todo lo que vive, expiró.
B1 – 22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices todo lo que había en lo seco murió.
B1 – 23 Y toda existencia que había sobre la faz del terreno fue borrada,
B1 – desde el hombre hasta el cuadrúpedo, hasta el reptante y hasta el ave de los Cielos, fueron borrados de la tierra,

B2 – y sólo quedó Nóah y los que estaban con él en el arca.

Así que, después de meditar seriamente en ello, sostenemos que gran parte de Bereshit 7 (versos 17-20, y posiblemente también hasta el 24),[2] es una elegía o endecha, o puede que incluso un canto fúnebre. De hecho, cuando lo comparamos con algunos Salmos donde el agua es la protagonista, aún es más claro que es un texto poético. Por ejemplo:

BERESHIT 7:17b-20 TEHILLIM/SALMOS 18:15-17
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
A tu reprensión, oh YHVH,
Al furioso resoplar de tu nariz,
Se hicieron visibles los abismos del mar,
Y se descubrieron los cimientos del universo.
Envió desde lo alto y me tomó,
Me sacó de las muchas aguas.
Me libró de mi más poderoso enemigo,
Y de los que me aborrecían,
Porque eran más fuertes que yo.

 

BERESHIT 7:17b-20 TEHILLIM/SALMOS 69:1-2, 14-15
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
Sálvame Elohim, porque las aguas han entrado hasta el alma.
Estoy hundido en cieno profundo,
Y no hallo donde asentar el pie;
He entrado en aguas profundas,
Y la corriente me ha anegado.
Sácame del lodo, y no dejes que me hunda;
Sea yo libertado de los que me aborrecen,
Y de las profundidades de las aguas.
No me anegue la corriente de las aguas,
Ni me trague el abismo,
Ni la fosa cierre sobre mí su boca.
BERESHIT 7:17b-20 TEHILLIM/SALMOS 77:16-20
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
Te vieron las aguas, oh Elohim,
Las aguas te vieron y temieron,
Los abismos también se estremecieron.
Las nubes derramaron torrentes de aguas,
Los nubarrones dieron su voz,
Y tus saetas salieron cruzadas.
La voz de tu trueno estaba en el torbellino,
Tus relámpagos alumbraron el mundo,
Se estremeció y tembló la tierra.
Abriste tu camino en el mar,
Tus sendas, en las aguas caudalosas,
Y tus pisadas no dejaron rastro.
Como rebaño guiaste a tu pueblo,
Por mano de Moisés y de Aarón.
BERESHIT 7:17b-20 TEHILLIM/SALMOS 104:2-7, 9
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
Eres el que se viste de luz como con un manto,
Que despliega los cielos como una cortina,
Que entabla sobre las aguas sus altas moradas,
Que pone las nubes por su carroza,
Que anda sobre las alas del viento,
Que hace de los vientos sus mensajeros,
Y de las flamas del fuego sus servidores.
Estableció la tierra sobre sus cimientos,
Para que nunca sea sacudida,
Cual vestido la cubriste con el abismo acuoso,
Sobre los montes estaban las aguas.
A tu reprensión huyeron,
A la voz de tu trueno se precipitaron.
Les pusiste límite, el cual no traspasarán,
Ni volverán a cubrir la tierra.
BERESHIT 7:17b-20 TEHILLIM/SALMOS 124:1-6
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
De no haber estado YHVH por nosotros,
Diga ahora Israel:
De no haber estado YHVH por nosotros,
Cuando los hombres se levantaron contra nosotros,
Nos habrían tragado vivos,
Cuando su ira se encendió contra nosotros,
Entonces nos habrían anegado las aguas,
Y el torrente nos llegaría al cuello;
Las aguas impetuosas habrían pasado sobre nosotros.

Otro texto que es interesante comparar con el fragmento de Bereshit es la oración que hizo Yonah/Jonás en el vientre del pez, cuyo género también es la poesía hebrea.

BERESHIT 7:17b-20 YONAH/JONÁS 2:2-6
Y las aguas aumentaron
Y elevaron el arca y estuvo elevada sobre la tierra.
Y las aguas prevalecieron y aumentaron vehementemente sobre la tierra,
Y el arca anduvo sobre la faz de las aguas.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra con gran vehemencia,
Y todos los montes que había debajo de todos los Cielos, los altos, fueron cubiertos.
Y las aguas prevalecieron 15 codos más arriba,
Y los montes fueron cubiertos.
En mi angustia invoqué a YHVH, y Él me respondió;
Desde el vientre del Seol pedí socorro, y Tú escuchaste mi voz.
Me arrojaste a las profundidades del corazón del mar, y me rodeó la corriente:
Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.
Me dije: Desechado soy de tu presencia,
¿Cómo podré volver a contemplar tu santa Casa?
Las aguas me envolvieron hasta el alma,
El abismo acuoso me rodeó,
Las algas se enredaron en mi cabeza,
Descendí a los cimientos de los montes,
La tierra echó sus cerrojos para siempre tras de mí.

Ahora bien, de este fragmento de Bereshit podemos aprender las siguientes lecciones:

  • יהוה es un Dios que ejecuta los juicios que anuncia. Eso es una gran verdad. Él había dicho que traería un gran diluvio y que toda carne moriría, y así ocurrió. Esta endecha nos lo recuerda.
  • יהוה es un Dios con tacto. Estamos ante un acontecimiento único en la historia de la humanidad, un acontecimiento realmente cruento, la destrucción de todo cuanto existía sobre la tierra, tanto hombres como animales. Y para contarnos este suceso tan dramático, יהוה escogió la poesía. Un género con el que es posible embellecer y suavizar un escenario verdaderamente escalofriante. Así que efectivamente יהוה, además de airarse, además de emitir juicios y enviar castigos severos, es un Dios que también tiene tacto.
  • Mejor estar en el arca. Como hemos visto hay dos paralelismos antitéticos que expresan ideas contrarias. Por un lado, el arca y los montes. Y por otro, los que estaban fuera del arca y los que estaban dentro. Hemos visto que el arca se elevaba y andaba sobre las aguas, mientras que los montes quedaban sumergidos, y también que los que estaban fuera del arca eran borrados, mientras que Nóah y los que estaban con él seguían con vida. Sin duda, ante el juicio de יהוה que vendrá, mejor estar en el arca, el medio de salvación ordenado por יהוה.
  • Un nuevo Génesis. Bereshit 7 termina con un paisaje muy parecido al de Bereshit 1:2, cuando la tierra estaba desolada y vacía. A causa del diluvio todo quedó en el mismo estado que estaba al principio. Es como si hubiésemos retrocedido hasta ese punto. El diluvio nos lleva de vuelta a una tierra cubierta completamente por las aguas, pero con un paralelismo interesante. Mientras que en Bereshit 1:2 el espíritu de Elohim es el que incubaba (revoloteaba) sobre las aguas, en Bereshit 7:18 es el arca la que anduvo sobre las aguas, y es que sólo aquello que pertenece a Elohim puede prevalecer sobre las aguas.

Otro ejemplo excelente de esto es nuestro Mesías. En primer lugar, como dice el evangelio de Mateo, el día de su bautismo “subió del agua”, algo que podría darse por sentado, pero aun así lo registra, (también lo hace Marcos, aunque no así Lucas). Y en otra ocasión, fue a encontrarse con sus discípulos, andando sobre las aguas, en medio de un gran vendaval (Mateo 14:25-33). Así pues, tenemos al Mesías prevaleciendo sobre las aguas, las cuales son un símbolo de las naciones, como ya vimos en su momento (Apocalipsis 17:1, 15), y así fue predicho por los profetas:


“He aquí, vienen días, dice YHVH, en que levantaré a David un renuevo justo; y reinará y obrará prudentemente, y hará juicio y justicia en la tierra.” (Yirmeyah/Jeremías 23:5, BTX4. Énfasis añadido).


Como hemos visto, del mismo modo que el arca fue elevada y anduvo sobre las aguas, también el Mesías fue y será elevado, y anduvo y andará sobre las aguas, prevaleciendo por encima de todas las naciones, gobernando con todo poder y autoridad, como el Rey del pueblo santo, para la gloria de יהוה.

Bienvenido al origen.


[1] Es claro que cada género literario tiene sus propias reglas, no sólo de composición, sino de interpretación, y si las conocemos, tendremos más posibilidades de entender de forma adecuada el mensaje.

[2] Tenemos cierta reserva a la hora de afirmar rotundamente que los versos 21 al 24 forman parte de la elegía. El motivo es la longitud de las frases. Aunque no es demasiado importante, ya que las frases pueden dividirse en otras más cortas, y hay Salmos con características similares (Tehillim/Salmos 148:7-13). Así que no descartamos que la segunda estrofa también sea parte de la elegía.

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