Bereshit 22:1 – La prueba de Abraham

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BERESHIT 22:1 – LA PRUEBA DE ABRAHAM

Por este versículo sabemos que después de las palabras del capítulo 21,[1] vino la prueba de Ab’Raham/Abraham.


Bereshit/Génesis 22:1 – Y sucedió después de éstas palabras que Ha-Elohim probó a Ab’Raham y le dijo: “―Ab’Raham.” Y dijo: “―Heme aquí.”


ויהי אחר הדברים האלה והאלהים נסה את־אברהם ויאמר אליו אברהם ויאמר הנני׃


El verbo probar (נסה = nsh), también se puede traducir por elevar. De manera que, se leería: “y Ha-Elohim elevó a Ab’Raham”. Luego, si tenemos en cuenta la polisemia de nsh, y tomamos ambos significados, sin optar por uno en detrimento del otro, ¿cuál sería la idea que el texto quiere transmitir?

Probablemente, esté expresando la finalidad de la prueba. En efecto, Dios probó a Ab’Raham/Abraham, pero Él no quería hundirle, y ni mucho menos quería la muerte de Yitzhaq/Isaac. Ese nunca fue su propósito. Antes bien, lo que יהוה quiso fue elevar a Ab’Raham/Abraham y el método para hacerlo fue la prueba. De ser así, podríamos leer: “y Ha-Elohim probó a Ab’Raham para elevarle.”

Y es que las pruebas que יהוה manda a sus escogidos no son para derrotarnos, o para que salgamos perdiendo. Al contrario, lo que יהוה quiere con las pruebas que envía a los tzadikim/justos es elevarlos. Ya que, es por medio de esas situaciones, cuando la pureza de su fe y obediencia al Eterno se hace manifiesta, tal y como le es manifiesta a Él.

Otro punto a tener en cuenta es que en este verso existe la siguiente coincidencia guemátrica: “Heme aquí” o “Mírame” (הנני = hnny en hebreo) tiene un valor numérico de 115, el mismo valor numérico que “probó” o “elevó”.

נ=50
ס=60
ה=5
115
ה=5
נ=50
נ=50
י=10
115

Luego, ambas palabras están relacionadas y nos enseñan que יהוה quería elevar por medio de la prueba a Ab’Raham/Abraham y que nuestro padre estaba dispuesto a ello. De algún modo, al decir “mírame”, fue como si estuviera expresando, con otras palabras, lo mismo que el salmista cuando dijo:


“Escudríñame, oh Elohim, y conoce mi corazón, pruébame, y conoce mis pensamientos, y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” (Tehillim/Salmos 139:23-24, BTX4).


Es interesante notar que en este verso, la palabra “perversidad” (עצב = atzb en hebreo) también se puede traducir por ídolo, e incluso por dolor. Y es que todo está relacionado, pues la idolatría trae dolor a los hombres y es perversidad ante el Eterno. Luego, si tenemos en cuenta todo esto, se leería: “Ve si hay en mí camino de ídolo que traiga dolor a mí, o a mis semejantes, y sea perverso ante tus ojos”. En otras palabras, lo que el salmista expresó a Dios fue que le examinase y viese si había algún sendero que le llevase a apartarse de la adoración que sólo Él merece.

Y esto mismo está contenido en la palabra de nuestro padre Ab’Raham/Abraham. Él se prestó a que יהוה lo examinase, por eso le dijo “Mírame”, y de ese modo viese si había algún ídolo en su vida o, si por el contrario, su adoración estaba dirigida exclusivamente al Dios único y verdadero, ya que en este punto de su vida, cabía la posibilidad de que Yitzhaq/Isaac hubiese ocupado el lugar que sólo le correspondía a יהוה.

Sin embargo, todos los que conocemos la historia sabemos que no fue así. Ab’Raham/Abraham fue capaz de tomar el cuchillo para degollar a su hijo, pues aunque le amaba no ocupaba el lugar de יהוה en su vida. Yitzhaq/Isaac no era un ídolo para su padre, no había camino de atzb/perversidad en él. De tal manera que el mensajero de יהוה expresó:


“No extiendas tu mano al muchacho, ni le hagas nada, pues ahora conozco tu temor de Elohim, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, el amado.” (Bereshit/Génesis 22:11, BTX4).


Y Ab’Raham/Abraham fue elevado y por eso pudo ver con sus ojos la provisión del Eterno (Bereshit/Génesis 22:13). Puesto que si los que confían en ídolos son semejantes a ellos y “tienen ojos, y no ven” (Tehillim/Salmos 115:5; 135:16), los que confían sólo en el Dios de Yisra’El/Israel “verán a Elohim en Sion” (Tehillim/Salmos 84:7), pues ellos mismos “son como el monte de Sion, que no se mueve, mas siempre está firme” (Tehillim/Salmos 125:1), y así como le fue prometido a nuestro padre que heredaría la tierra, así también la heredaran “los que esperan en יהוה (Tehillim/Salmos 37:9) y no en ningún otro Dios.

יהוה quiere elevarnos, tal y como quiso elevar a Ab’Raham/Abraham. Pero, tenemos que estar dispuestos, tenemos que orar: “Mírame”, tenemos que pedirle que nos examine. Es decir, que vea si hay en nosotros cualquier camino que nos lleve ante un ídolo. Ya que, sólo la ausencia absoluta de idolatría en nuestras vidas, en nuestros corazones, y la adoración exclusiva a יהוה, el único Dios verdadero, sin mezclas de ningún tipo, nos elevará como personas.

Bienvenido al origen.


NOTAS:

[1] “Estas palabras” pueden ser tanto las del juramento entre Ab’Raham/Abraham y Abi’Mélek/Abimelec, como las dichas por יהוה sobre la expulsión de Hagar/Agar y Yishma’El/Ismael.

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