Introducción al capítulo 22 de Bereshit

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INTRODUCCIÓN AL CAPÍTULO 22 DE BERESHIT

Este capítulo tiene un total de 367 palabras, 368 si contamos la “p”p) del verso 19 como palabra, y 1.376 letras. Está compuesto por dos partes. La primera, desde el 22:1 hasta el 22:19. La segunda, a partir del 22:20 hasta el final. Esto se puede apreciar por la repetición de la frase “Y fue después de estas palabras…” (ויהי אחר הדברים האלה), la cual da inicio a cada división. Además, el contenido es distinto en cada una. La primera, trata sobre la petición, el ofrecimiento y la sustitución de Yitzhaq /Isaac. La segunda, sobre la descendencia de Nahor/Nacor, hermano de Ab’Raham/Abraham, y Milkah/Milca.

Las palabras “he jurado” (נשבעתי nshbaTy) de Bereshit/Génesis 22:16, son las de mayor valor numérico de todo el capítulo. En concreto, 832. Esto nos muestra que no hay nada más alto que un juramento, especialmente cuando este es divino. Es decir, la Palabra del Eterno es lo más grande que hay.

No obstante, es interesante ver también la segunda palabra de valor numérico más alto. Ya que, la primera tiene relación con el Santo, bendito sea, pero la segunda con el hombre. Se encuentra en Bereshit/Génesis 22:18 y es la palabra escuchar u obedecer: escuchaste a mi voz” (שמעת shmaT), cuyo valor es 810.

De manera que, lo principal de este capítulo es el juramento de יהוה a Ab’Raham/Abraham debido a la escucha y obediencia de Ab’Raham/Abraham al mandato de יהוה. Además, este juramento fue un oráculo del Eterno. Luego, es un hecho que reviste mayor importancia si cabe (Gálatas 3:8; Hebreos 6:13-14).

Por otro lado, es curioso que si restamos 810 a 832, la guematría de “escuchaste” a la de “he jurado” el resultado es 22, y en este capítulo hay dos palabras hebreas con ese valor que son “y dónde” (ואיה væyh, 22:7) y “en su mano” (בידו bydv 22:6). Así que podemos preguntar, ¿y dónde estaba el juramento de יהוה y la obediencia de Ab’Raham/Abraham? En su mano, dependía de cada uno. Dicho de otro modo, cuando el Santo, bendito sea, nos manda algo, lo único que está en nuestra mano es la obediencia. Mientras, las promesas dependen de él.

Ahora bien, tanto lo uno como lo otro sólo puede darse por medio de un sustituto. Ya que, la promesa del Eterno es llevada a cabo por medio del Mesías (Yesha’Yah/Isaías 42:6; 49:8; Mateo 26:28), y la obediencia de nuestro pueblo debe nacer de la fe en este hecho (Romanos 14:23; Efesios 2:8). Precisamente esta idea se encuentra en la tercera palabra de mayor guematría “en vez de” (תחת tht), cuyo valor es 808.

En resumen, aunque en este relato hay muchas cosas importantes, lo que queremos mostrar en esta introducción al capítulo 22 es que los tres pilares del mismo son: la promesa del Eterno, la obediencia de nuestro padre y la sustitución de Yitzhaq/Isaac por el carnero. Algo que se puede ver gracias a las tres palabras de mayor guematría.

Bienvenido al origen.

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